Las encías retraídas son un problema bucodental cada vez más frecuente que afecta tanto a la estética de la sonrisa como a la salud oral. Aunque muchas personas lo perciben solo como un problema visual, la recesión gingival puede provocar sensibilidad dental, mayor riesgo de caries, infecciones y pérdida progresiva de soporte óseo si no se trata a tiempo.
La halitosis, o mal aliento, es uno de esos problemas que todos preferimos evitar… pero que afecta a una gran parte de la población. Aunque suele relacionarse con una higiene oral deficiente, lo cierto es que sus causas pueden ser mucho más variadas y, en ocasiones, inesperadas. En este artículo te contamos cuáles son esos orígenes menos conocidos, qué puedes hacer desde casa para mejorar la situación y, por supuesto, cuándo es el momento de pedir ayuda profesional.
La retracción de encías —también llamada recesión gingival— es un problema periodontal frecuente que consiste en el desplazamiento del margen gingival hacia la raíz del diente, dejando parte de la raíz al descubierto. Aunque en etapas iniciales puede pasar desapercibida, la detección temprana es clave para preservar la salud periodontal bucodental y evitar complicaciones.