El estrés forma parte de la vida de muchas personas. Las responsabilidades laborales, los problemas familiares, las preocupaciones económicas o el ritmo acelerado del día a día pueden provocar una tensión emocional constante que afecta a todo el organismo. Sin embargo, lo que muchas personas desconocen es que el estrés también puede tener consecuencias importantes sobre la salud bucodental.
Mantener una buena higiene bucodental no solo depende de la técnica de cepillado, sino también del estado de las herramientas que utilizamos a diario. El cepillo de dientes es uno de los elementos clave para cuidar nuestra salud oral, pero muchas personas no lo cambian con la frecuencia adecuada.
Las encías retraídas son un problema bucodental cada vez más frecuente que afecta tanto a la estética de la sonrisa como a la salud oral. Aunque muchas personas lo perciben solo como un problema visual, la recesión gingival puede provocar sensibilidad dental, mayor riesgo de caries, infecciones y pérdida progresiva de soporte óseo si no se trata a tiempo.