Elegir entre las distintas pastas de dientes que encontramos en el mercado puede resultar más complicado de lo que parece. En el supermercado o la farmacia vemos decenas de opciones: blanqueadoras, antisarro, para encías sensibles, infantiles, naturales, con flúor, sin flúor… Pero ¿realmente todas son iguales? ¿Cómo saber cuál es la más adecuada para cada persona?
Elegir correctamente la pasta dental y el cepillo adecuados es uno de los pilares fundamentales para mantener una buena higiene bucodental y prevenir problemas como caries, gingivitis o sensibilidad dental. Aunque a simple vista pueda parecer una decisión sencilla, los productos que utilizamos a diario influyen directamente en la eficacia de nuestra rutina de cuidado oral.
Es muy posible que te hayas topado con algún remedio casero con agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) para limpiar el cepillo dental o blanquear los dientes. Es cierto que el agua oxigenada, o peróxido de hidrógeno, es un potente antiséptico al que se le atribuyen propiedades antisépticas, desinfectantes y blanqueadoras. Es poco agresiva con la piel, como ya habrás comprobado si alguna vez la has utilizado en heridas. Pero, ¿es realmente buena para tu esmalte dental? ¿Es seguro utilizarla en la boca? A continuación, abordamos estos temas desde la perspectiva de los especialistas.