Muchas personas terminan una bebida fría y, casi sin darse cuenta, empiezan a masticar hielo. Algunas lo hacen porque les resulta agradable la sensación de frío, otras por costumbre y otras simplemente porque disfrutan del sonido crujiente del hielo al romperse. Aunque pueda parecer un hábito completamente inofensivo, lo cierto es que puede tener consecuencias importantes para la salud bucodental.
La pérdida de muela es mucho más que un problema estético. Aunque muchas personas piensan que perder una muela, especialmente si se encuentra en la parte posterior de la boca, apenas tiene consecuencias, lo cierto es que la ausencia de una pieza dental puede afectar a la salud bucodental, la masticación e incluso a la estructura del rostro con el paso del tiempo.
El verano invita a disfrutar de comidas al aire libre, bebidas refrescantes, helados y frutas de temporada. Sin embargo, muchos de estos alimentos y bebidas tan típicos de esta época pueden afectar al esmalte dental, la capa más externa del diente encargada de protegerlo frente a las agresiones diarias.