Las caries en adultos son una de las enfermedades bucodentales más comunes y, a menudo, subestimadas. Aunque muchas personas asocian las caries con la infancia, lo cierto es que la edad adulta no está exenta de este problema. De hecho, los cambios en los hábitos alimenticios, el estrés o incluso algunos tratamientos médicos pueden aumentar el riesgo de caries con el paso de los años.
En la mayoría de los casos, los dientes siguen un proceso natural de erupción y ocupan su lugar en la arcada dentaria sin complicaciones. Sin embargo, hay ocasiones en las que esto no sucede como se espera. Es entonces cuando hablamos de dientes incluidos, una condición relativamente común, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes.
En este artículo te explicamos qué son exactamente los dientes incluidos, qué síntomas pueden provocar y cuáles son los tratamientos más habituales para solucionarlos.
¿Te despiertas con dolor de mandíbula, cefaleas o sensibilidad dental? Podrías estar sufriendo bruxismo, una afección que se manifiesta por rechinar y apretar los dientes, especialmente durante la noche. Este hábito involuntario puede tener consecuencias graves si no se trata a tiempo: desde el desgaste del esmalte hasta problemas en la articulación temporomandibular (ATM). En este artículo te explicamos cómo identificarlo, qué lo causa y, sobre todo, cómo detener el daño dental que provoca.