Tomar un vaso de agua fría, disfrutar de un refresco en verano o saborear un helado debería ser una experiencia agradable. Sin embargo, para muchas personas, estos momentos provocan una molestia intensa y repentina en los dientes. Esta situación, conocida como sensibilidad dental frío, es un problema muy frecuente que puede afectar significativamente a la calidad de vida.
Cada vez son más las personas que acuden a su dentista al sentir unas molestias desagradables en sus dientes cuando toman alimentos muy fríos o calientes. La hipersensibilidad dentinaria es muy conocida por afectar a una gran parte de la población. Concretamente, afecta a un 43% de los españoles. A continuación, te contamos más sobre esta alteración.
Si tienes personas mayores a tu cargo, seguro que ya has comprobado que a esta edad es habitual padecer enfermedades dentales y problemas de salud bucodental. Tomar conciencia de su importancia y de la necesidad de acudir regularmente a revisiones odontológicas es un requisito indispensable para evitar consecuencias todavía más negativas.