Una buena salud bucodental ayuda a prevenir muchas enfermedades o trastornos bucales como, por ejemplo, la gingivitis, la periodontitis, la halitosis o la caries. Para ello es fundamental cepillarnos los dientes después de cada comida y utilizar enjuagues bucales, hilo dental, etc. Pero a la hora de empezar nuestra rutina de higiene bucodental hay que tener en cuenta la importancia de hacer también una buena limpieza de la lengua.
El bruxismo, que definimos como el acto de apretar o rechinar los dientes, es un problema de salud bucodental que ha existido en todas las épocas, puede ser diurno o nocturno así como de diversa intensidad y durabilidad y, además, es un acto inconsciente.
La verdad es que hay mucha gente que siente miedo o aprensión a la hora de ir a la consulta del dentista: la sola idea les produce ansiedad. Sin embargo, dejarse llevar por este temor y pasar años sin revisiones odontológicas puede empeorar enormemente tu salud bucodental.