Un hábito muy común es morderse las uñas, pero este simple gesto, además de las consecuencias estéticas que supone para nuestras manos, también puede conllevar numerosos peligros para nuestra salud bucal, algo que suele desconocerse.
Llegas a tu farmacia, parafarmacia o supermercado habitual y te detienes frente a la oferta que te presentan: ¿cojo el dentífrico habitual, pruebo otro?. Y otro tanto te pasa con el colutorio. Es normal, la salud dental es algo serio y hay que prestarle la debida atención, aunque, si necesitas más de cinco minutos para elegir un producto, debes revisar tus prioridades. Seguro que lo sabes, pero la edad no es el único factor en el que basarse en la compra productos para la higiene dental. Veamos.
¿Qué es la hipersensibilidad dental?
Nuestros dientes están formados por un nervio, cubierto por la dentina y a la vez, esta está cubierta por el esmalte. Cuando ingerimos una bebida muy fría o muy ácida o nos cepillamos los dientes, por ejemplo, y sentimos un dolor muy agudo es porque hemos perdido el esmalte y la dentina se ha quedado desprotegida. A esto lo llamamos hipersensibilidad dental.