¿Te despiertas con dolor de mandíbula, cefaleas o sensibilidad dental? Podrías estar sufriendo bruxismo, una afección que se manifiesta por rechinar y apretar los dientes, especialmente durante la noche. Este hábito involuntario puede tener consecuencias graves si no se trata a tiempo: desde el desgaste del esmalte hasta problemas en la articulación temporomandibular (ATM). En este artículo te explicamos cómo identificarlo, qué lo causa y, sobre todo, cómo detener el daño dental que provoca.
El bruxismo es un comportamiento muy extendido en adultos y niños tanto en España como en el resto de Europa. Se calcula que alrededor del 70% de la población española es bruxista. ¿Sabías que, a raíz del estrés, el cerebro emite una respuesta que puede consistir en apretar la mandíbula o rechinar los dientes mientras duermes? Según Anis Informadores de Salud, el bruxismo es un hábito silencioso cada vez más habitual.
El estrés es una respuesta fisiológica de nuestro organismo cuando detecta una situación que puede ser amenazante para nosotros y que necesita una rápida reacción. El problema ocurre cuando este estrés es excesivo y termina por acabar siendo más dañino que beneficioso. El estrés, cuando es extremo, nos afecta a diferentes niveles: dificultad para conciliar el sueño, dolores de cabeza, trastornos de ansiedad e incluso enfermedades dentales.